viernes, 2 de enero de 2015

Leandro Sequeiros: “La fe necesita reformularse desde la ciencia y la cultura”

El jesuita y científico habla sobre la relación actual entre ciencia y religión


Según estudios realizados, actualmente, la mayoría de los científicos de Estados Unidos y Gran Bretaña se declaran ateos o agnósticos. Otros estudios señalan que el pensamiento analítico debilita las creencias religiosas, pues estas están vinculadas a otro tipo de pensamiento, el intuitivo. La relación entre ciencia y religión parece, por tanto, cuanto menos compleja. Leandro Sequeiros, jesuita y científico, expresa en la siguiente entrevista sus opiniones al respecto. Javier Leach Albert.



Leandro Sequeiros San Román. Fuente: Universidad de Granada.
Leandro Sequeiros San Román. Fuente: Universidad de Granada.
Leandro Sequeiros San Román ingresó en la Compañía de Jesús en 1959, y desde 1964 está ligado al mundo universitario y científico. Paleontólogo de profesión (actualmente es Catedrático de Paleontología en la Universidad de Granada), ha dedicado 25 años a la investigación de la ecología y la evolución de los moluscos cefalópodos de las cuencas mediterráneas.

Ha sido asimismo profesor de Paleontología en las universidades de Granada, Zaragoza, Huelva y Córdoba y profesor de Filosofía en la Facultad de Teología de Granada. Ha escrito unos cincuenta libros y centenares de artículos y actualmente es miembro del Consejo Asesor de la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Comillas (Madrid), Asesor Editorial Adjunto de la Revista de filosofía Pensamiento y Coeditor de la sección Tendencias21 de las Religiones de Tendencias21.

Reside en la ciudad de Córdoba, pero trabaja en red con mucha gente. Tiene como proyecto vital tender puentes en la frontera entre las ciencias, la filosofía y las religiones; y alberga la ilusión de acompañar a los que buscan.

Es un apasionado de las obras de Pierre Teilhard de Chardin y se define a sí mismo como “jesuita científico”. A continuación, se muestran los fragmentos de una entrevista, originalmente realizada por Pere Marí, en los que se explican cómo confluyen en su vida ciencia y fe; y en la que el científico y religioso expresa sus reflexiones sobre la relación entre ambas cuestiones.

Un científico, ¿vive de forma diferente la fe?

Si te refieres a cómo se vive la fe cristiana, la confianza en el Dios de Jesús, desde luego yo la vivo de modo diferente. La fe implica confiar en una determinada visión del mundo en la que las dimensiones religiosas tienen un valor primordial. Y un científico (y en particular en mi caso un geólogo y paleontólogo que hace sus pinitos en filosofía e intenta tender puentes en las fronteras de las creencias) experimenta interiormente, vive en la vida ordinaria y expresa conceptualmente sus convicciones para la vida de un modo especial.

¿Cómo es la fe de un paleontólogo?

Hace unos meses impartí una conferencia en Zaragoza sobre este tema. En un ciclo de conferencias sobre científicos y creyentes, intenté formular, testimoniar y compartir con el auditorio cómo vive su confianza en el Dios de Jesús un paleontólogo.

En esta tarea de reformular fue de gran ayuda el testimonio de Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), jesuita científico, geólogo y paleontólogo, filósofo, poeta y místico.

Los grandes conceptos que constituyen la paleontología, la ciencia que estudia el origen y la evolución de la vida sobre la Tierra, forman parte de mi visión del mundo y, consiguientemente, de mi visión del ser humano y de Dios creador.

Por ejemplo, cuando uno se asoma y percibe los miles de millones de años de evolución cósmica y los miles de millones de años luz del Universo, el mundo interior se conmueve, vibra y percibe a Dios de una determinada manera.

La dimensión evolutiva del mundo no se separa en mi caso de una espiritualidad que prima al Dios de la evolución. La convicción de que Dios crea en la evolución, que el proceso natural de evolución es el modo como Dios crea como proceso continuo, modifica muchas cosas de la espiritualidad tradicional.

En este sentido, cuando San Ignacio de Loyola invita a “ver a Dios en todas las cosas”, la visión desde las ciencias del Universo reorganiza y da sentido de modo particular a las propias creencias. Esta percepción está muy presente en las vidas de los muchos jesuitas científicos que han existido en los 400 años de Compañía de Jesús, tal como ha mostrado el profesor Agustín Udías en su reciente libro Los jesuitas y la Ciencia. Una tradición en la Iglesia (Mensajero, 2014).

Ateísmo científico. Hay estudios que señalan que la mayoría de los científicos en Estados Unidos y Gran Bretaña se declaran ateos o agnósticos. Otros, que el pensamiento analítico debilita las creencias, porque las creencias religiosas se caracterizan por responder a un esquema de pensamiento intuitivo. ¿Se considera una excepción?

Es verdad que los recientes estudios sobre las creencias de los científicos muestran que la mayoría de los científicos vivos se reconocen ateos o agnósticos (digamos, de acuerdo con los estudios estadísticos más importantes, en una relación de fifty/fifty entre creyentes y no-creyentes). Y no solo en los países anglosajones sino también en los países latinos. Y nos estamos refiriendo exclusivamente a las llamadas ciencias de la naturaleza (exceptuando aquí a las ciencias sociales, la historia, la psicología, la economía, etc.).

Sin embargo, si se mira hacia el pasado, grandes científicos de la antigüedad fueron fervientes cristianos, como Copérnico, Galileo, Newton y otros muchos. Charles Darwin, sin embargo, se manifestaba agnóstico aunque las razones no eran tanto científicas como personales (perdió a una hija a la que amaba mucho). Albert Einstein, judío, mantenía unas creencias panteístas. El biólogo evolucionista Richard Dawkins se manifiesta hostilmente anti-religioso. Y el físico Stephen Hawking (desde su silla de ruedas) repite siempre que “no hace falta invocar a Dios” para explicar el Universo y que Dios ya no tiene cabida en la explicación del mundo.

Pero ¿qué es lo que ha debilitado las creencias religiosas de los científicos modernos? Esa pregunta se la ha hecho el profesor Antonio Fernández Rañada (Los científicos y Dios, Trotta, 2008). Reconoce que es un problema muy complejo. Pero apunta hacia una hipótesis: la Teología no ha sabido presentar una reformulación de la imagen de Dios que pueda ser comprensible y asumible para aquellos que participan del paradigma científico. Todavía se presenta a Dios con atributos excesivamente griegos incompatible con los nuevos paradigmas científicos.

Tal vez una de mis tareas como jesuita científico (junto con otros muchos jesuitas y científicos creyentes) sea la de reformular las imágenes de Dios. En esta línea, autores como John Polkinghorne o Ian Barbour (recientemente fallecido) han hecho contribuciones tan enriquecedoras como las que hizo Teilhard de Chardin en la primera mitad del siglo XX. Precisamente, la Cátedra Ciencia, Tecnología y Religión de la Universidad Comillas (en la que trabajo y soy miembro del Consejo Asesor), y la revista Tendencias21 de las Religiones, pretenden tender puentes entre las visiones muchas veces reduccionistas que presentan las ciencias y la posibilidad de que la experiencia religiosa y la espiritualidad tengan cabida en la experiencia integral humana. La experiencia interior que nos supera y nos trasciende, lejos de recortar nuestra inteligencia y nuestra autonomía humanas, puede hacernos mucho más humanos y compasivos en un mundo excesivamente racional.

¿De qué forma puede convivir la espiritualidad en el siglo XXI con la ciencia, que cuenta con gran prestigio social y mediático?

En mi libro Ciencia y Espiritualidad (Bubok ediciones, 2012) defiendo el valor y la necesidad de espiritualidad en un mundo plano de experiencias interiores. La llamada “Era de la Ciencia”, que abre el siglo XXI, pretende explicarlo todo de un modo racional y científico.

Uno de sus exponentes, el profesor Mario Bunge, etiqueta la espiritualidad como “pseudociencia” nociva para la mente humana todo aquello que no pasa el filtro del método científico, de la estricta racionalidad.

Es una postura respetable dentro de un determinado marco filosófico. Pero pienso que una de nuestras tareas debe ser mostrar que hay otras alternativas. Siguiendo la línea argumental de Ortega y Gasset, no se trata de hacer apologética sino de mostrar otros caminos razonables para explicar las realidades.

Efectivamente, en la Era de la Ciencia, esta goza de gran prestigio social y mediático. La continua referencia a los científicos y a los expertos en las redes sociales parece arrinconar otras dimensiones del ser humano que son igualmente donadoras de sentido. Y en esto me refiero a la espiritualidad. Debo precisar que la espiritualidad no es solo un fenómeno exclusivo de las religiones. Aunque me vuelvo a citar, en mi libro Ateos espirituales (Bubok ediciones, 2013) recupero muchos movimientos humanistas actuales, no religiosos, que reivindican la necesidad humana del cultivo de las dimensiones interiores de la sensibilidad humana.

Prestigiar, difundir y extender una dimensión espiritual para la armonía y reconciliación del ser humano con la realidad natural y social, puede ser un primer paso para reencontrarse con uno mismo y reivindicar la posibilidad de trascender nuestra propia limitación intelectual, social y emocional. Y todavía no hemos llegado a lo religioso y menos aún a lo cristiano. Y aquí viene muy bien una frase de Teilhard de Chardin: “No se puede ser cristiano sin ser desesperadamente humano”.

La ciencia ¿acota cada vez más el espacio a la religión, que cada vez tiene un espacio más pequeño para justificarse?

Precisamente es esa la postura de Stephen Hawking, el autor de Breve historia del Tiempo y El Gran Diseño, entre otros libros. En muchas entrevistas ha repetido que Dios está contra las cuerdas.

En la antigüedad, cuando no se tenía respuesta para los misteriosos fenómenos de la naturaleza, se acudía a alguna divinidad. Recordamos que cuando el famoso Terremoto de Lisboa de 1755, los teólogos lo achacaron a un castigo divino por los pecados de los portugueses.

Tiempo antes, en época de Felipe II, este sometió a una comisión de teólogos esta cuestión: ¿se puede hacer un trasvase de agua del Tajo al Manzanares? Y los teólogos le dijeron que no; si Dios ha dispuesto que esos ríos vayan en esa dirección, sería impío querer enmendarle la plana a Dios y cambiar el curso de los ríos.

Hoy estas cuestiones nos hacen sonreir. Pero puede que en unos años nos resulten absurdos muchos de los problemas éticos que hoy nos hacemos los humanos sobre células madre, clonación, ingeniería genética, etc. Cada vez más los problemas naturales se explican científicamente. Y no es necesario acudir a Dios. “El Dios tapaagujeros”, llamó el teólogo Tillich a estos intentos de acudir a Dios para explicar los vacíos de nuestro saber.

¿Está Dios arrumbado y sin trabajo? La ciencia, ¿ha arrinconado a Dios como un trasto inútil, como una razón fracasada? ¿Ha perdido Dios la fascinación de otras épocas? La ciencia es una marea impetuosa que todo lo invade, todo lo explica, todo lo llena. Y arrastra en su potencial arrollador a todos los dioses y religiones que se oponen a su paso.

Tal vez el problema de fondo (y es lo que intentamos reflexionar en Tendencias21 de las Religiones, en diálogo abierto con todo tipo de cosmovisiones) es que no se logra resituar a Dios y a las tradiciones religiosas en el contexto de una sociedad secularizada. El magnífico volumen Dios a la vista (coordinado por el profesor de Deusto, Diego Bermejo) recoge más de 20 aportaciones extensas sobre el lugar de Dios en nuestra cultura occidental. Aquí tenemos una magnífica tarea constructora de puentes.

¿La religión tiende a desconfiar de los avances científicos? ¿Es así también al contrario?

Efectivamente, todavía se percibe desconfianza, reticencias, reproches y resentimientos que llevan a conflictos, violencia y exclusiones. La historia de las relaciones entre los avances científicos y las tradiciones religiosas ha sido turbulenta e incluso, a veces, violenta y cruel por ambas partes. Superar el trauma histórico del conflicto y del enfrentamiento no es fácil. Tal vez –siendo optimistas- en los albores del siglo XXI puedan abrirse ventanas a la esperanza.

Nuestra sociedad tiende a ser más tolerante y permisiva. La Teología va siendo cada vez más un cuerpo de doctrinas más flexible y abierto a los retos de las culturas. Y las ciencias, tanto las ciencias de la naturaleza como las que Dilthey llamó las ciencias del espíritu, las humanidades, las ciencias sociales, adoptan metodologías más polimórficas. Como ha escrito el filósofo Antonio Martín Morillas (Facultad de Teología de Granada), el polimorfismo epistemológico parece abrirse camino. En este sentido, soy optimista.

No niego que todavía hay conflictos y enfrentamientos entre ciencia y religión. Pero se abren muchas vías de diálogo, de acercamiento. La llegada del papa Francisco a Roma, que duda cabe, está cooperando a la distensión, al diálogo, a la comprensión y a la tolerancia. La cultura del amor y la alegría, proclamada desde la Evangelii Gaudium, puede dar lugar a frutos muy saludables para el catolicismo, las religiones y también para las ciencias.

¿El diálogo entre ciencia y religión es posible? ¿Es sólo para minorías y no llega al gran público?

En la sociedad occidental y oriental se están construyendo muchas plataformas de diálogo entre ciencia y religión. Desde China, India, Rusia hasta EEUU, Latinoamérica y Europa del Sur. Desgraciadamente, esas plataformas son escasas en el mundo musulmán por las especiales características de esas culturas. Pero el tiempo es siempre un elemento que juega a favor de la erosión de las rocas más duras. Por tanto, cada vez hay más espacios de diálogo.

El Atrio de los Gentiles, inaugurado por Benedicto XVI en 2009 fue un hito muy importante que, durante 2014, se ha ido repitiendo en varias regiones de la Tierra. Creyentes y no creyentes comparten sus vivencias comunes intentando construir juntos una sociedad abierta y tolerante.

Aunque este diálogo, con frecuencia, solo llega a unas minorías, cada vez son más los hombres y mujeres de todas las culturas interesados en participar en un debate que, poco a poco, va calando. Se percibe que la construcción de paradigmas donadores de sentido con validez lo más amplia posible no es ya una tarea de expertos, sino de gentes de todas las culturas. Lo que está en juego no es una verdad, sino la posibilidad de una convivencia en paz en una ciudadanía respetuosa con el medio natural.

Conclusión

Recogemos, a modo de conclusión la mención del profesor Antonio Fernández Rañada (Catedrático de Física Teórica de la Universidad Complutense de Madrid), hecha por Sequeiros en la entrevista. ¿Qué es lo que ha debilitado las creencias religiosas de los científicos modernos? Esa es la pregunta que se ha hecho el profesor Antonio Fernández Rañada (Los científicos y Dios, Trotta, 2008).

Reconoce que es un problema muy complejo. Pero apunta hacia una hipótesis: la Teología no ha sabido presentar una reformulación de la imagen de Dios que pueda ser comprensible y asumible para aquellos que participan del paradigma científico. Recuperar la armonía entre el mundo real de la ciencia y el mundo de la fe cristiana (y religiosa) es la tarea abierta, el gran horizonte heurístico, en que hoy muchas personas están comprometidas, entre ellas Leandro Sequeiros.

La obra de los mismos ateos forma parte también de ese gran movimiento social que busca aclarar el problema metafísico. No se trata tanto de que se pretenda imponer la cosmovisión de unos para sustituir agresivamente a la de otros, sino de que se haga luz en las diversas posibilidades de sentido natural que el universo deja abiertas. Conocerlas y profundizar en su lógica natural sin duda enriquecerá las decisiones que cada cual debe tomar en total libertad sobre el sentido de su existencia.



Artículo preparado por Javier Leach Albert, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Informática, miembro de la Cátedra CTR y colaborador de Tendencias21 de las Religiones.

STARMUS demuestra que el debate sobre ciencia y religión sigue en auge

Hawking y Dawkins ponen de nuevo a Dios en el candelero en el festival internacional de astronomía celebrado en septiembre en Tenerife


Entre los pasados días 22 y 28 de septiembre se celebraba en Tenerife la segunda edición de STARMUS, un festival internacional del conocimiento de gran proyección internacional dedicado al mundo de la astronomía y la ciencia. Esta segunda edición ha abordado el tema ‘El origen del mundo moderno’ y a ella han asistido un selecto y seleccionado plantel de científicos de todo el mundo. Los temas religiosos han estado muy presentes en el evento, y de ello se han hecho amplio eco los medios de comunicación. En el fondo, la religión parece ser lo que más ha interesado. ¿Por qué? ¿Renace el conflicto entre ciencia y religión en nuestra sociedad occidental? Por Leandro Sequeiros y Javier Monserrat.



Stephen Hawking en la década de los años 80 del siglo XX. Fuente: NASA.
Stephen Hawking en la década de los años 80 del siglo XX. Fuente: NASA.
STARMUS es un festival internacional del conocimiento de gran proyección internacional dedicado al mundo de la astronomía y la ciencia y promovido por Garik Israelian, astrofísico investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y director del certamen.

En esta segunda edición, el festival ha abordado el tema ‘El origen del mundo moderno’ y ha contado con el apoyo del Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife.

La atención mediática de STARMUS se centró en este caso en la figura de Stephen Hawking, sobre el que hemos publicado diversos artículos en Tendencias21 de las Religiones. Las declaraciones del científico (sobre todo fuera de la conferencia) no defraudaron.

En un escrito publicado en enero por la agencia de turismo de Tenerife -en la sección de “Productos” turísticos"- leemos: “El festival STARMUS vuelve a Tenerife en Septiembre”. Y se añade: “La nueva edición de la prestigiosa cita con el mundo de la Astronomía contará con la presencia de varios premios Nobel”. Y se ofrece así el “producto”: “Esta segunda edición (…) está pensada para que los asistentes disfruten, aprendan y compartan conocimientos y experiencias sobre astronomía, ciencia y artes y al mismo tiempo disfruten de los cielos y paisajes de Canarias en compañía de las mentes más brillantes de nuestro tiempo”.

Primera edición: STARMUS 2011

La misma agencia de turismo de Tenerife describe así el evento en su primera edición, para promocionar el turismo: “La primera edición del festival fue un sentido homenaje a los pioneros de la carrera espacial con un acto central, el ’Homenaje a Yuri Gagarin’, el primer ser humano en viajar al espacio exterior el 12 de abril de 1961. En esa ocasión tuvimos el inmenso privilegio de contar con la presencia entre otros de Neil Armstrong, el primer hombre en pisar La Luna el 21 de julio de 1969, siendo en el último acto público al que asistió en vida. Asistió también Alexéi Leónov, el primer ser humano en realizar un paseo espacial el 18 de marzo de 1965 y un plantel de destacados compañeros de ambos cosmonautas en sucesivas misiones de las naves Apolo y Soyuz respectivamente como Víktor Gorbatko, Bill Anders, Jim Lovell y los míticos ‘Buzz’ Aldrin, piloto del Apolo 11, la primera misión tripulada de aterrizaje lunar de la historia y Charlie Duke, décimo hombre en caminar por la superficie lunar”.

“Dentro del ciclo de conferencias pudimos disfrutar de las ponencias de primeras figuras mundiales de la ciencia como el eminente etólogo, zoólogo, teórico evolutivo y divulgador científico Richard Dawkins, el biólogo molecular Premio Nobel Jack Szostak, el también Nobel físico y astrónomo George F. Smoot, el físico teórico Kip Thorne, uno de los mayores expertos mundiales en las aplicaciones a la astrofísica de la Teoría de la Relatividad General de Einstein, y Brian May, astrofísico, guitarrista de la banda ‘Queen’ e impulsor del festival entre muchos otros. Destacó también la actuación de la banda germana pionera del ambiente y el space rock ‘Tangerine Dream’ con su característico sonido cósmico de sintetizadores”.

STARMUS 2014

Presentado el resumen de la primera edición de STARMUS, la agencia de Turismo presenta de esta manera el programa de la segunda:

“Esta segunda edición del festival presenta un programa más ambicioso aún si cabe en busca de una mayor proyección internacional. Este gira en torno a cinco apartados o actividades diferenciadas:

1) Conferencias

Son el plato fuerte. Se celebrarán en las dependencias del Hotel Abama Ritz Carlton (Tenerife). Un plantel de eminencias internacionales de distintos campos de la ciencia y las artes se sentarán a debatir en torno al tema central de esta edición ‘El origen del mundo moderno’. La dinámica será ir anunciando los invitados a lo largo de 2014 a medida que confirmen su asistencia hasta dos meses antes de su celebración.

2) Mesa Redonda GTC 108’

Un selecto grupo de astrónomos, físicos e ingenieros se sentará en torno a la cúpula del Gran Telescopio de Canarias ‘Roque de Los Muchachos’ en la isla de La Palma a exponer, analizar y debatir los últimos descubrimientos en dichas especialidades. Su duración, 108’, es un guiño a la duración del primer viaje espacial que realizó el cosmonauta ruso Yuri Gagarin a bordo de la nave Vostok 1 el 12 de abril de 1961.

3) Teide Star Party

Una noche mágica de observación de estrellas en uno de los cielos más limpios del mundo a los pies del Teide. Conferenciantes y público compartirán la experiencia de contemplar juntos el cosmos al aire libre compartiendo conocimientos y experiencias. Una experiencia enriquecedora que dará la oportunidad a los asistentes a intercambiar sus impresiones con auténticos genios de la ciencia.

4) Concurso Internacional de Astrofotografía

Captura la elusiva belleza del cielo nocturno con la cámara de fotos y gana un premio único y exclusivo, una hora de observación en el GTC ‘Roque de Los Muchachos’ de La Palma aparte de una entrada gratis al festival.

5) Sonic Universe

Un concierto de un músico/banda de rock de primer nivel mundial que busca ‘interpretar la música de las estrellas y los sonidos del cosmos’.

Una vez presentado el STARMUS como un suculento plato turístico, describimos lo que ha sido este año el festival, con sus conferenciantes-estrella y sus declaraciones provocadoras, finalizando con algunas consideraciones para los lectores de Tendencias21 de las Religiones.

El convocante, Garik Israelian

¿Quién es la persona que ha logrado convocar en una isla alejada de Europa a tantos y tan famosos científicos? En un artículo publicado en el periódico ABC (25 de septiembre de 2014), se describe a Garik Israelian, director del festival STARMUS, de la siguiente manera: “es una persona tozuda, de esas que cuando se marcan un objetivo no descansan hasta verlo totalmente cumplido. Sin duda, tiene una voluntad de hierro. Científico de profesión, desempeña su trabajo en el Instituto de Astrofísica de Canarias. Armenio de nacimiento, es también el alma de STARMUS , el festival de Astronomía y Música que se celebra estos días en Canarias y en el que participan varios premios Nobel y distintos astronautas, además del físico británico Stephen Hawking o el músico (y también astrofísico) Brian May, uno de los miembros fundadores de Queen. Un elenco excepcional de científicos que durante toda esta semana, desde el Hotel Ritz Carlton Abama, de Tenerife, han conseguido acercar los adelantos científicos al gran público".

En la entrevista publicada en ABC, Israelien declara que la Música y la Ciencia “se unen en una perfecta armonía (…) tanto los científicos como los artistas son quienes generan más valores para la sociedad. Porque siempre están creando cosas nuevas. Y de alguna manera, es bueno que estén juntos. Hay que tener eventos en los que puedan reunirse las personas que están creando valores para el resto de nosotros”.

Añade que “STARMUS es el Davos de la Ciencia” (Davos es la sede del Foro Económico Mundial, en el que se reúnen las élites sociales y económicas del mundo) y “además, me gustaría ir incorporando cada vez más arte, más creación. Hay muchos artistas del espacio, creadores de la Ciencia Ficción… Lo tenía planificado, pero no me llegan las manos para hacer todo lo que tengo en la cabeza. Con STARMUS se puede hacer algo tan grande, tan impresionante…”

Stephen Hawking, el plato fuerte

La atención mediática de esta edición de STARMUS estaba centrada en la figura de Stephen Hawking, sobre el que hemos publicado diversos artículos en Tendencias21 de las Religiones. Y sus declaraciones (sobre todo fuera de la conferencia) no defraudaron. Consciente de ser una estrella, se despachó a gusto durante su estancia en Tenerife.

Pero antes apuntamos los comentarios de Antena3 de 23 de septiembre sobre esta edición de STARMUS: con el título de “Galaxia de científicos en el Tenerife STARMUS Festival”, se señala en este programa que “El plato fuerte es el físico Stephen Hawking, que revelará en exclusiva nuevos datos sobre el origen del Universo”.

Y se añade: “Más de 100 periodistas acreditados de todas partes del mundo, ni una butaca vacía… El sur de Tenerife se convierte estos días en el epicentro de la ciencia y de las estrellas, las del cielo y las de carne y hueso. Es el Festival STARMUS , una semana con la mejor combinación de ciencia, arte y música. Por el escenario ya han pasado figuras de la talla del Premio Nobel de Física Robert Wilson o del biólogo evolucionista Richard Dawkins, con sus teorías sobre la vida extra-terrestre. Una año más, como invitado Brian May, músico y astrofísico; y Aleksei Leonov, cosmonauta ruso que realizó la primera caminata espacial el 18 de marzo de 1965. Pero todas las miradas estaban puestas en él, el físico teórico y cosmólogo británico Stephen Hawking. Esta tarde será su turno y ofrecerá nuevos datos, en exclusiva en este festival, sobre el Origen del Universo”.

Un cartel de científicos muy completo, pero sesgado

Los medios de comunicación publicaron con gran detalle el programa de conferencias de STARMUS resaltando a Stephen Hawking como gran atracción. Una relación completa puede encontrarse en la página web de STARMUS.

“Premios Nobel, eminentes investigadores, pensadores, hombres y mujeres de la ciencia, la cultura, las artes y la música compartirán sus conocimientos y experiencias en la búsqueda común de respuestas a las grandes cuestiones de hoy y de siempre. La conferencia tendrá lugar en el Abama Resort en el sur de Tenerife. También estamos planeando realizar alguna de las conferencias, incluyendo la de Stephen Hawking y la de otros oradores, en el Auditorio de Tenerife “Adán Martín” en Santa Cruz. Sin embargo, todo esto será parte de la conferencia principal por lo que no venderemos entradas por separado solo para las presentaciones del Auditorio”.

Estos son los conferenciantes y sus temas: Robert Wilson (Físico, Premio Nobel): El comienzo de todos los comienzos. David Eicher (Editor, Astronomy Magazine): ¿El universo se preocupa realmente por sí mismo? Comunicando Astronomía en el siglo XXI. Richard Dawkins (El biólogo evolucionista): Una taxonomía tentativa de vida extraterrestre. Katerina Harvati (Antropóloga): ¿Neandertales en el espejo? Los orígenes de los humanos modernos y nuestros parientes extintos del Pleistoceno. Brian May (Músico y astrofísico): Viendo el espacio en 3D! John Mather (Astrofísico, Premio Nobel): Viajando en el espacio y en el tiempo con el Telescopio Espacial James Webb. Stephen Hawking (El físico teórico, autor del libro superventas La Breve Historia del Tiempo y de The Grand Design en 2010): El origen del Universo. Mark Boslough (Físico) ¡Muerte súbita! Impactos destructivos y explosiones aéreas con poco o ningún aviso. Charlie Duke (Astronauta del Apolo 16): El lado oscuro de la Luna. Harold Kroto (Químico, Premio Nobel): Carbono en Nano y el espacio ultraterrestre. Walt Cunningham (Astronauta del Apolo 7): La exploración y la oportunidad de participar en una aventura arriesgada. John Ellis (Físico de partículas): ¿De pequeños Bangs al Big Bang, y vuelta? Rick Wakeman Invitado especial: Brian May: Concierto Sonic Universe.

Y, como conclusión, el sábado 27, Leyendas del Espacio: Un tributo a Neil Armstrong (el primer hombre en caminar por la luna) y Alexei Leonov (el primer hombre en caminar por el espacio). Y, como colofón, Stephen Hawking (físico teórico, el autor del bestseller Breve historia del tiempo): Agujeros negros. Programa especial y actuaciones de Rick Wakeman, Alexandros Hahalis y Katerina Mina: La Música de las Esferas.

Desde nuestro punto de vista, primó más el científico-estrella mediática que una planificación más completa de los aspectos del tema del Festival STARMUS “El origen del mundo moderno”, un título generalista bajo el que cabía cualquier cosa. Bajo este título cabría esperar otra cosa.

Las conferencias tocaban puntos concretos del estado actual de algunos aspectos de la ciencia. Es verdad que la ciencia es uno de los factores que han hecho nacer el mundo moderno. Pero el plantel de conferencias no podía considerarse ni siquiera una aproximación al estudio complexivo de los orígenes del mundo moderno, ni siquiera reduciéndonos sólo a lo científico. Por tanto, una descripción de la temática general más teatral que precisa y científica.

La prensa se hizo eco el día 23 de la inauguración del STARMUS el lunes 22 de septiembre. “SANTA CRUZ DE TENERIFE, 22 Sep. (EUROPA PRESS). El director del Festival STARMUS y astrofísico del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), Garik Israelian, ha inaugurado este lunes el certamen con una apuesta por la divulgación para "acercar" la ciencia al público en general. "No en vano, las grandes preguntas sobre el Universo son preguntas que todos nos cuestionamos", ha señalado, al tiempo que ha incidido en que "contar con Stephen Hawking, Brian May, Richard Dawkins y muchas otras eminencias en Tenerife al mismo tiempo será como la explosión de una supernova muy singular".

Y continúa Europa Press: “El director de la Agencia Canaria de Innovación, Investigación y Sociedad de la Información (ACIISI) del Gobierno de Canarias, Juan Ruiz Alzola, ha señalado que la segunda edición del festival da la oportunidad de iniciar "una gran aventura", concretamente, "la búsqueda de nosotros mismos en el Universo". "Reuniendo a algunos de los más reputados científicos del mundo, premios Nobel, astronautas, cosmonautas y artistas, STARMUS es tierra fértil para el debate intelectual y la creatividad, una excelente oportunidad para que todos podamos agitar nuestras particulares cosmovisiones y reflexionar sobre las grandes preguntas que retan nuestra curiosidad: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde nos dirigimos?", ha comentado”.

Las declaraciones de Stephen Hawking

Durante los días del Festival STARMUS todos los medios de comunicación estaban pendientes del complejo sintetizador de Stephen Hawkins. Cualquier gesto, cualquier sonido, cualquier palabra procedente de su máquina compleja eran recogidos con ansiedad por los periodistas. Repasemos algunas de las declaraciones más provocadoras, sobre todo las relacionadas con los conflictos entre las ciencias y las tradiciones religiosas.

1. La fusión nuclear

Según el Diario de Avisos de Santa Cruz de Tenerife (27 de septiembre de 2014), “Hawking espera que la fusión nuclear sea el próximo avance tecnológico para resolver el problema energético del planeta”. Esta es una parte de la información: “Canarias culminó ayer una semana estelar con la clausura del Festival STARMUS , el encuentro que ha convertido al Archipiélago en el foco de la astronomía internacional durante seis días. Y lo hizo por todo lo alto en el Auditorio de Tenerife, con la actuación LA MÚSICA DE LAS ESFERAS, el homenaje LEYENDAS DEL ESPACIO: UN TRIBUTO A NEIL ARMSTRONG Y ALEXEI LEONOV, y la conferencia AGUJEROS NEGROS, a cargo del célebre físico teórico Stephen Hawking. El científico subrayó que espera que la fusión nuclear sea el “gran avance tecnológico” de los próximos 100 años, dado que permitiría “resolver” el problema energético del planeta y superar los gases de efecto invernadero.

En un breve coloquio mantenido con asistentes a la jornada de clausura del Festival STARMUS , apuntó que los científicos “nunca” se quedarán sin “descubrimientos”, ya que “cuanto más descubrimos más misterios hay”. En la física, por ejemplo, apuntó que aún no se comprenden las “implicaciones” de la teoría de las cuerdas y si es correcta, porque no hay evidencia experimental.

Hawking insistió en que la vida se ha creado de manera “espontánea”, y no rechazó que pueda haber vida en otros planetas, dado que el satélite Kepler estima que un 5% de las estrellas de la galaxia tiene “planetas semejantes” a la Tierra, pero tienen que estar en “zona de habitabilidad” para que puede haber agua líquida.

“No sabemos, dijo Hawking, cómo surgió la vida por primera vez, pero tenemos fósiles de solo 500 millones de años, así que la vida apareció en cuanto pudo. Descarto los ovnis, y no creo que haya una conspiración de Estados Unidos para ocultar las pruebas y quedarse con toda la tecnología alienígena”. Además, apostilló que si existiera la opción de viajar en el tiempo, “preferiría viajar al futuro” porque el pasado “ya se conoce y la predicción es más difícil”.

Apuntemos que en estas declaraciones reitera lo que ya apuntó en su libro “El Gran Diseño”, del que hicimos un amplio comentario en Tendencias21 de las Religiones: la posibilidad de autocreación del universo.

2. El ateísmo de Hawking

El diario EL MUNDO ha dedicado muchas páginas durante estos días a la figura mediática de Hawking y sus ideas sobre Dios. Titula a gran formato en el periódico del día 21 de septiembre de 2014: “El ateísmo de Hawking, nuevo motivo de debate entre ciencia y religión”. Recogemos algunos párrafos: “Mañana arranca en Tenerife el Festival STARMUS , donde los astrofísicos más importantes del planeta debatirán con afán divulgativo sobre los más avanzados descubrimientos y teorías relativos al origen del Universo. Los últimos estudios sobre las ondas gravitacionales y el bosón de Higgs o partícula de Dios -que explica cómo se forma la materia- han extendido entre muchos investigadores la certidumbre de que la ciencia está a un paso de poder comprender el inicio y la estructura del cosmos”.

Y prosigue: “Stephen Hawking ha generado una enorme y merecida expectación. El sucesor de Isaac Newton en la Cátedra de Matemáticas de Cambridge provocó un revuelo mundial hace cuatro años al afirmar que la materia podía "crearse de la nada por generación espontánea", de tal modo que no sería necesario invocar a Dios para comprender el origen del Universo (El gran diseño, 2010). Hawking tomaba postura en el viejo debate entre ciencia y religión con una afirmación categórica que no dejó indiferente a nadie”.

“Sobre todo, porque partía del mismo investigador que 12 años antes, en Historia del tiempo (1988), hacía suyo el anhelo de Einstein de encontrar una "teoría del todo" cuya formulación sería "como conocer la mente de Dios". El científico más famoso y admirado del planeta había pasado de ponderar la existencia de Dios en el marco de la indagación y divulgación científicas a prescindir de él. Lo que no podía afirmarse -hasta ahora- es a qué se debía este cambio en su idea de Dios”.

“En una entrevista concedida en exclusiva a EL MUNDO, el astrofísico británico explica esta evolución personal con una declaración de principios concluyente: "En el pasado, antes de que entendiéramos la ciencia, lo lógico era creer que Dios creó el universo. Pero ahora la ciencia ofrece una explicación más convincente. Lo que quise decir cuando afirmé que conoceríamos la mente de Dios era que comprenderíamos todo lo que Dios sería capaz de comprender si acaso existiera. Pero no hay ningún Dios. Soy ateo. La religión cree en los milagros, pero éstos no son compatibles con la ciencia".

Hawking también se reafirma en que la ciencia logrará elaborar una "teoría del todo": "Creo que sí conseguiremos entender el origen y la estructura del Universo. De hecho, ahora mismo ya estamos cerca de lograr ese objetivo. No hay ningún aspecto de la realidad fuera de la mente humana". No resulta sorprendente que un luchador infatigable como Hawking, enfermo de ELA desde hace 50 años -su supervivencia es extraordinaria- muestre una confianza absoluta en la capacidad humana”.

“Pero sí resulta significativo que una de las mentes más brillantes del último siglo relacione su ateísmo con el avance de la ciencia y con su mayor comprensión y conocimiento de las leyes de la física. El ateísmo explícito de Hawking da un nuevo motivo para debatir sobre la relación entre la ciencia y la fe. Ni se puede comprobar empíricamente que Dios no existe, ni desde la lógica se puede probar su existencia. Es verdad que los milagros son incompatibles con la ciencia, pero no estrictamente con el sentimiento religioso. Sobran los ejemplos de grandes científicos con profundas convicciones religiosas. Y basta reparar en Stephen Hawking para afirmar que un magnífico científico puede ser un perfecto ateo. Se trata de cuestiones distintas, no excluyentes, que responden a ámbitos diferentes de la persona”.

Y comenta el periodista: “Mientras la ciencia obedece al raciocinio y el empirismo, la religión parte de las creencias y de la fe. Desde el punto de la biología puede que Dios no sea necesario para explicar el origen de la vida, pero aun así se puede creer en él ya que la ciencia no puede responder a todas las preguntas sobre la existencia. Stephen Hawking es probablemente el mejor científico de este siglo y sus afirmaciones despiertan y merecen especial interés. Sin embargo, sería un error aprovechar su fama y su relevancia como investigador para intentar convertir sus opiniones sobre Dios y la religión en axiomas operativos en otros campos del saber como la teología o la filosofía”.

3. “Dios no existe, y Hawking es su profeta”

En otro extenso artículo: “Dios no existe, y Hawking es su profeta" por Javier Armentia, director del Planetario de Pamplona y miembro de la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, publicado en EL MUNDO (22 de septiembre de 2014), leemos entre otras cosas: “Conviene aclarar ante todo que el ateísmo de Stephen Hawking no es algo nuevo, ni menos algo sobrevenido. No se ha caído de un caballo camino de ningún lado ni ha visto la luz. Ni su ausencia: como muchas otras personas que en el mundo han antepuesto la razón a la creencia, concluye ante los enormes misterios del mundo que por grande que sea el Universo Dios es prescindible y absurdo. Por supuesto, cuando un científico se declara ateo quiere expresar que nada de lo que conocemos necesita de esa hipótesis para ser explicado, como cuentan que explicó hace dos siglos Pierre-Simon de Laplace al mismísimo emperador Bonaparte al presentarle su libro sobre la mecánica”.

Armentia reconoce que “Desde un punto de vista retórico Hawking sabe que no podrá probar la inexistencia de Dios. Por supuesto sabe que es improbable que lleguemos a conocerlo todo, a tener los detalles. Para colmo, sabe (porque los científicos saben esas cosas que muchos de los humanos simplemente opinamos) que la realidad del Cosmos en que vivimos es intrínsecamente caótica y compleja, que buscar un Plan Magistral, un Gran Diseño, es simplemente intentar proyectar nuestra forma de entender el mundo, que esa es la visión realmente limitadora frente al poder de las ecuaciones de la física”.

Y hace su propia interpretación: “Alguien ha propuesto, entonces, que los físicos como Stephen Hawking simplemente están cambiando su percepción de Dios traspasándolo a la Naturaleza, al Todo, o a las leyes que describen uno y otro. Una vez más, desde un punto de vista retórico, nunca podríamos dirimir la cuestión completamente, porque nada hay más parecido al ateísmo que el panteísmo que solemos personificar siempre en ese judío que pulía lentes para Huygens llamado Baruch Spinoza. De la misma forma, tampoco se elimina el solipsismo (es decir, el hecho incontrovertible que yo mismo acabo de crear el Universo ahora mismo, incluyéndole a usted que lee este artículo y al periódico que lo contiene) y sin embargo, no da ningún juego más allá de la BOUTADE que he puesto entre paréntesis”.

Y prosigue” “Por supuesto, Hawking no pretende desmontar la teología o la metafísica con sus respuestas a las preguntas de Pablo Jáuregui en EL MUNDO. No hace falta en lo primero, porque la teología no es sino literatura angelical, y porque lo segundo solo es productivo como reflexión sobre el conocimiento humano. Si el Universo existe más allá de nuestra visión del Universo, Dios no cabe más que como ficción que ha servido históricamente para que el ser humano no se maree al pensar en estas cosas. Dios como agarradero; por eso Hawking se refiere a los milagros como lo hizo siglos antes Hume: la explicación milagrosa, como la explicación mitológica, pasa a ser más increíble que el propio milagro. Mal que nos pese, un siglo después de que comenzara a entenderse la física en las diferentes escalas del Cosmos, lo pequeño y lo grande, lo ligero y lo pesado, lo lento y lo rápido, simplemente podemos agradecer a Hawking que use la notoriedad que le da el ser el científico más conocido del mundo para explicarnos que Dios no tiene ya donde esconderse, más allá de que siga uno queriendo creer en él”.

Y concluye: “Por supuesto que desconocemos gran parte de las explicaciones científicas que podrían dirimir la cuestión, y los científicos teístas o deístas parecen empeñados en los últimos años en buscar a Dios "en los huecos"; poca cosa parece frente al omnipotente Deus Ex Machina o Gran Arquitecto que manejaron antes en sus dogmas. Dios no existe y Hawking, afortunadamente, es su profeta”.

4. Un universo sin Dios

En otra crónica del Festival STARMUS en Tenerife, publicada en EL MUNDO (24 de septiembre de 2014), el periodista Pablo Jáuregui titula: “El “Big Bang” frente a Dios”. Resaltamos algunos párrafos: “Stephen Hawking desgranó ayer su visión atea del origen del Universo, ante un auditorio abarrotado hasta la bandera en Tenerife. Demostrando una vez más que es la estrella más deslumbrante de la ciencia mundial, el astrofísico británico expuso sus ideas sobre el Big Bang que dio el pistoletazo de salida al Cosmos, y detalló por qué, como declaró la semana pasada en una entrevista exclusiva con EL MUNDO, está convencido de que Dios no es necesario para explicar el nacimiento del Universo”.

“«¿Se necesita un Creador para ordenar cómo empezó el Universo? ¿O el estado inicial del Universo está determinado por una ley de la ciencia?» Ésas, proclamó Hawking a través de la legendaria voz robótica de su sintetizador, son las preguntas clave sobre el origen del Cosmos que quería afrontar en su conferencia. El astrofísico británico recordó cómo en una ocasión participó en un congreso de cosmología en el Vaticano, donde el Papa dijo a los delegados «que era satisfactorio estudiar el Universo una vez iniciado, pero que no debían indagar en el propio inicio, porque ese fue el momento de la Creación y obra de Dios».

“A continuación, Hawking soltó una de las innumerables perlas características de su sardónico sentido del humor que salpimentaron toda su charla: «Consideré afortunado que el Papa no se diera cuenta de que yo había presentado un artículo durante el congreso con una sugerencia sobre cómo el Universo se había iniciado. No me hacía gracia la idea de que me pudieran entregar a la Inquisición, como a Galileo».

El astrofísico británico – continúa el periodista de EL MUNDO - explicó que hacia comienzos de los años 60, hubo un intenso debate científico sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, explicó Hawking, la pregunta obvia era: «¿que ocurrió antes del inicio del Universo?» Y de nuevo el astrofísico recurrió a otra anécdota jocosa, provocando las carcajadas de todo el público: «San Agustín, en broma, dijo: '¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo'».

Y prosigue: “La teoría alternativa a un inicio del Cosmos en el espacio tiempo era que el Universo había existido eternamente, lo que defendía Aristóteles, como recordó Hawking, «porque algo eterno era más perfecto y porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación». Según esta hipótesis, conocida como la teoría del Estado Estacionario, «el Universo habría existido siempre, con la creación continua de nueva materia mientras el Universo se expandía para mantener la densidad constante»”.

Sin embargo, Hawking explicó que esta teoría nunca concordó muy bien con las observaciones, y que «el clavo final en su ataúd» llegó con el descubrimiento del fondo tenue de microondas, las señales consideradas como el eco del Big Bang. Hawking considera que «muchos cosmólogos modernos son como Juan Pablo II», en el sentido de que «son felices aplicando las leyes de la física al Universo después de su inicio, pero tienen una actitud vaga, indefinida, sobre el inicio mismo». Sin embargo, el astrofísico está convencido de que la primera evidencia directa del Big Bang, lograda este mismo año desde el mismo corazón de la Antártida, en la Estación Polar Amundsen-Scott, han demostrado que el Universo nació con ese estallido cósmico.

5. ¿Por qué estamos aquí?

En la misma crónica del Festival STARMUS en Tenerife, publicada en EL MUNDO (24 de septiembre de 2014), “El “Big Bang” frente a Dios”, concluye el periodista: «¿Por qué estamos aquí? ¿De dónde venimos? ¿Por qué hay algo en vez de nada?» Antes de pronunciar su apasionante conferencia por la tarde, Hawking explicó ante un grupo de periodistas que éstas son las «preguntas fundamentales sobre nosotros mismos» que siempre le han fascinado, y que le impulsaron a dedicarse a la física teórica.

Y prosigue: “La ciencia, argumentó el astrofísico, «es la base de toda la tecnología de la que dependemos hoy en el mundo moderno». Pero por eso mismo, Hawking considera absolutamente imprescindible que «todo el mundo tenga un conocimiento básico de la ciencia, para que puedan tomar decisiones bien fundamentadas por sí mismos, en vez de dejarlas únicamente en manos de los expertos».

En este sentido, el autor de libros divulgativos tan importantes como 'Historia del Tiempo' y 'El gran diseño', señaló que la «enseñanza de la ciencia en las aulas es fundamental para que el conocimiento científico llegue a toda la sociedad, pero creo que nosotros los científicos tenemos el deber de divulgar y explicar las ideas contemporáneas de la ciencia a toda la sociedad».

6. Dios y el Vacío de Higgs

El diario ABC ha dedicado mucho espacio al Festival STARMUS . En su edición del 23 de septiembre de 2014 titula: Stephen Hawking: «El 'vacío de Higgs' podría destruir el Universo» y añade en titular: “El famoso astrofísico británico ha explicado en Tenerife su teoría sobre la posible destrucción de todo el Cosmos a cargo de la partícula más buscada”.

Entre otras cosas dice: “El auditorio se llenó por completo para escuchar su intervención en STARMUS , el festival de Astronomía y música que se celebra estos días en Canarias. Bajo el sencillo y a la vez estremecedor título de «el Universo como un holograma», Stephen Hawking comenzó su charla. Minutos antes, los asistentes se preguntaban si se referiría a sus últimos trabajos y a la posible destrucción de todo el Universo a manos del Bosón de Higgs, la partícula que confiere a la materia su masa. Pero Hawking no empezó por ahí”. Lea aquí el discurso completo de Stephen Hawking.

«A principio de los sesenta - adujo Hawking- hubo un gran debate sobre si el Universo había empezado en un tiempo finito. De ser así, la pregunta inevitable es ¿qué había antes?». Con su inimitable sentido del humor, Hawking se refirió a la célebre pregunta que le hicieron a San Agustín, antes mencionada: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfecto y porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación”.

“En los sesenta, -continuó- Hawking y Penrose demostraron que el Universo tenía que haberse creado a partir de una singularidad, «un sitio donde las ecuaciones de la relatividad general no se pueden definir. En consecuencia, la relatividad general clásica no puede predecir cómo debió empezar el Universo. Esta conclusión hacía feliz al Papa Juan Pablo II.»

Para Hawking «Preguntar qué pasó antes del inicio del Universo sería una pregunta sin sentido porque no hay nada más al sur que el polo sur. El tiempo imaginario, medido en grados de latitud, tendría un punto cero en el polo sur. «Pero el polo sur no es muy diferente de cada punto en la Tierra, o por lo menos eso es lo que me cuentan».

Y llegó el momento más esperado, su explicación sobre por qué el campo de Higgs podría destruir el Universo. «Observaciones recientes del campo de Higgs han suscitado la posibilidad de que el campo podría no estar en el estado más bajo de energía. Si ése fuera el caso, el campo estaría en un estado de «falso vacío». Podría decaer a un vacío verdadero por fluctuaciones cuánticas, dando lugar a una burbuja de vacío verdadero, que se expandiría a la velocidad de la luz. No lo veríamos acercándose, pero sí nos golpeara, nos destruiría por completo. Afortunadamente, el tiempo de escala del decaimiento del falso vacío es, probablemente, más largo que la edad del Universo».

7. Lo que hay en la mente de Dios

En la Historia del Tiempo, Hawking alude con cierta sorna a que si en el futuro tuviéramos una ley que explicase todo el universo, habríamos entrado en la mente de Dios. Esta idea ha regresado al Festival STARMUS . En el diario ABC de 26 de septiembre leemos en el titular: Stephen Hawking: «Al final, sabremos todo lo que sabría Dios, si es que existe alguno». Y en el subtitulo: “El famoso astrofísico británico ha participado en un intenso debate con varios premios Nobel y científicos de primer nivel sobre el origen del Universo y de la vida”.

El físico británico Stephen Hawking volvió el jueves a captar la atención de los asistentes al festival STARMUS de Canarias al saltarse el guion previsto en el debate que se celebró, a dos bandas, entre varios científicos y astronautas que se encontraban en el observatorio de la Palma y el propio Hawking, que participó desde Tenerife, dada su imposibilidad para tomar un avión. Sin que nadie se lo pidiera, el físico británico volvió a tocar el tema de la Religión, para dejar claro que no cree en la existencia, ni en la necesidad de que haya un Dios. ¿Estamos solos en el Universo? ¿Funciona bien la relación entre Ciencia y Política? ¿Qué nos depara la tecnología en el futuro? ¿Deben los científicos explicar mejor sus trabajos a la sociedad? Estos eran los temas previstos para el debate de ayer que fue, seguramente, uno de los actos más interesantes de todo el festival STARMUS . Pero a Hawking no le pareció suficiente. De hecho, mientras el resto de los participantes debatía sobre la última de las cuestiones previstas, la voz metálica del científico de la silla de ruedas empezó a sonar en la sala. Y lo hizo, para la sorpresa de todos, para subrayar una vez más que no se necesita un Creador para poner en marcha el Universo ".

“Tanto la religión como la Ciencia –dijo Hawking- parecen explicar el origen del Universo, pero considero que la Ciencia resulta más convincente, ya que responde continuamente a preguntas que la Religión no puede contestar. Por ejemplo, la Religión no ha podido nunca dar una explicación coherente al inicio del Universo, mientras que la Ciencia sí ha avanzado mucho en este sentido. Sabemos ya que la Relatividad clásica no es suficiente, ya que no puede responder a la cuestión del origen, pero hemos propuesto otros modelos que puede aplicarse al primer instante de existencia del Universo. Podemos tener respuestas observando con cuidado la radiación de fondo de microondas”.

Para Hawking, “nadie puede probar que hubo un Creador”, pero sí que se puede probar cómo el Universo surgió de una forma espontánea. “Solo podemos intentar una explicación racional a través de la Ciencia. Y al final, sabremos todo lo que sabría Dios, si es que existe alguno”. “La Religión –concluyó Hawking- nos ha acompañado a lo largo de toda la Historia y nos ha dejado cosas como la Inquisición, la desigualdad de la mujer, o el problema eterno de Palestina… La Religión debería hacer que la gente se comporte cada vez mejor, pero no parece que esté cumpliendo ese objetivo. Mucha gente no religiosa, sin embargo, sí que se comporta mejor, y sin necesidad de creer en ningún Dios”.

Richard Dawkins, y la arrogancia humana

El famoso biólogo de Oxford Richard Dawkins (sobre el que hemos publicado algunos artículos en Tendencias21 de las Religiones) estuvo presente en este Festival de STARMUS .

Un artículo publicado en el diario EL MUNDO (23 de septiembre de 2014) reproduce una frase de Richard Dawkins en su conferencia: “Es arrogante pensar que estamos solos en el Universo”. Reproducimos algunas frases:

«La idea de que estamos solos en el Universo me parece totalmente inverosímil y arrogante. Teniendo en cuenta la cantidad de planetas y estrellas que sabemos que existen, es extraordinariamente improbable que seamos la única forma de vida evolucionada». “El biólogo darwinista Richard Dawkins, -escribe el periodista- famoso por sus campañas a favor del ateísmo, proclamó ayer su fe en los extraterrestres, e incluso se atrevió a proponer una «taxonomía preliminar» para describir cómo podrían ser los alienígenas que deben existir ahí fuera (...) Si en las últimas décadas se ha comprobado que sólo en nuestra galaxia existen 100.000 millones de planetas, de los cuales 10.000 millones se encuentran en zonas consideradas habitables de sus estrellas, a Dawkins la idea de que la vida en la Tierra sea una insólita excepción cósmica en el Universo le parece prácticamente imposible. Para el autor de obras tan importantes como 'El gen egoísta' o 'El espejismo de Dios', lo que la ciencia está comprobando con indicios cada vez más sólidos es que no somos el ombligo del Universo, en un paraíso planetario diseñado para nosotros por un creador”.

«Lo verosímil, y lo más probable, es que el Universo tenga muchas formas de vida», asegura Dawkins. «La dificultad es demostrarlo, porque esas formas de vida están en islas separadas por inmensas distancias». Por eso, el biólogo británico cree que si algún día logramos contactar con E-T, será mediante señales de radio, pero duda mucho que «podamos darnos la mano» con un alienígena.

¿Cómo podrían ser esas formas de vida extraterrestre? ¿Tenemos suficientes datos como para arriesgarnos a predecir cómo sería la biología de otros mundos? Ante todo, Dawkins (como buen discípulo del autor de 'El origen de las especies') dice que apostaría «su camisa» a que la vida en otros mundos sigue una evolución darwinista basada en la selección natural. El biólogo mostró algunos ejemplos clásicos de mutaciones adaptativas que favorecen la supervivencia de especies en la Tierra, como unas diminutas orugas que se apiñan para parecer un animal gigante, insectos que se camuflan de sus depredadores adoptando forma de espina, o peces que se disfrazan de algas.

El biólogo ateo, en definitiva, reconoció que está deseando que se hallen las primeras pruebas de vida en Marte, para dar un nuevo golpe a «la vanidad humana» y al «antropocentrismo» de creernos seres especiales de origen divino. De la misma manera que la Ciencia ya desmontó la idea de que el Sol giraba en torno a la Tierra, para Dawkins la siguiente gran revolución copernicana sería comprobar que la vida no es en absoluto un monopolio de la Tierra.

STARMUS : el “show” de la Ciencia

Con este titular, el Diario EL PAÍS inserta a finales de septiembre, en sus páginas de domingo, un extenso comentario al Festival STARMUS , en cuyo titular se percibe una cierta crítica: “El insólito festival STARMUS reúne en España a investigadores punteros, donde la mitad de la población es incapaz de nombrar a un solo científico”.

Entre otras cosas dice: “Nadie quería perderse ni una sola palabra del penúltimo icono pop de la ciencia. Durante varios minutos, el millar de personas que esperaba para escuchar la voz metálica de Stephen Hawking guardó un silencio litúrgico. Hasta que, de golpe, el escenario se convirtió en un estallido de galaxias y supernovas deslumbrantes mientras los bafles disparaban con fuerza guitarreo heavy. Cruzando entre el público, y acompañado de su tropa de asistentes, el catedrático de Cambridge llegaba, el pasado martes, en su silla de ruedas hasta el escenario como un boxeador al cuadrilátero. Ninguno de los asistentes del auditorio Magma de Tenerife se resistió a elevar su teléfono inteligente para retratar a la estrella del momento: un físico teórico con esclerosis lateral amiotrófica”.

“El 46% de los españoles es incapaz de nombrar a un solo científico, frente al 27% de media en los países de nuestro entorno (…). Hawking ha venido como cabeza de cartel de uno de los eventos más atípicos de la ciencia: el festival STARMUS . Durante una semana, reúne a científicos, premios Nobel y astronautas de la vieja escuela para que compartan sus visiones sobre el presente y el futuro de la investigación y la exploración espacial (…)”

Y el periódico EL DIA de Canarias (22 septiembre 2014) escribe en sus páginas de cultura con un gran titular: “El Festival STARMUS incide en la divulgación para "acercar" la ciencia al público”. Y dice entre otras cosas: “El físico teórico británico Stephen Hawking (Cristóbal García, EFE). Reuniendo a algunos de los más reputados científicos del mundo, premios Nobel, astronautas, cosmonautas y artistas, STARMUS es tierra fértil para el debate intelectual y la creatividad, una excelente oportunidad para que todos podamos agitar nuestras particulares cosmovisiones y reflexionar sobre las grandes preguntas que retan nuestra curiosidad: ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde nos dirigimos?".

De la vida extraterrestre al fin del mundo

En una postrera crónica desde Tenerife, publicada en el diario ABC (el 27 de septiembre de 2014) con el titular "De la vida extrarrestre al fin del universo", el periódico se pregunta en el subtitular: “¿Existe Dios? ¿Hay seres inteligentes fuera de la Tierra?... Genios como Stephen Hawking han debatido en Tenerife sobre las grandes cuestiones”.

Entre otras cosas, leemos: “En el fondo, se trata de responder a las grandes preguntas que el hombre se formula desde el principio de los tiempos: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué estamos aquí?”

Y más adelante: “No es la primera vez, y seguro que tampoco la última, que Stephen Hawking nos traslada sus opiniones acerca de la existencia de Dios. Para el físico británico, la Ciencia es más que suficiente para explicar todas las cosas, incluso el origen del Universo, sin necesidad de recurrir a un Creador. Durante un debate con otros científicos asistentes a STARMUS y que, en principio, no contemplaba el tema, Hawking sorprendió a la audiencia con una declaración que poco o nada tenía que ver con los asuntos previstos”.

Para Hawking, «nadie puede probar que hubo un Creador», pero sí que se puede probar cómo el Universo surgió de una forma espontánea. «Solo podemos intentar una explicación racional a través de la Ciencia. Y al final, sabremos todo lo que sabría Dios, si es que existe alguno».

Valoración desde un punto de vista teísta y religioso

Un evento de tanta repercusión mediática, sobre todo por las declaraciones de Stephen Hawking sobre Dios y la religión, merece un comentario desde el punto de vista teísta y religioso. El último pensamiento de Hawking en The Grand Design (2010) ha sido ya objeto de un amplio comentario en Tendencias21 de las Religiones.

No creemos que sus opiniones en STARMUS aporten algo nuevo, pero sí muestran un tono de mayor radicalidad y ausencia de matices. El comentario final que presentamos está hecho desde un punto de vista teísta y religioso. ¿Qué pensaría un creyente al considerar la forma en que se ha visto a Dios y la religión en STARMUS ? Es claro que su opinión dependerá de la hermenéutica, en nuestro caso cristiana, en la que se esté colocado. Ha habido hermenéuticas antiguas (greco-romanas, escolásticas) y no pocos están todavía en ellas.

Nuestro comentario se hace desde una hermenéutica del cristianismo actual, en diálogo con la ciencia y la cultura moderna, en conexión con los grandes autores y formas de pensar que hoy responden a lo que se llama una teología de la ciencia. El cristianismo, aun siendo siempre el mismo en sus contenidos esenciales (el kerigma cristiano), está sin embargo abierto en la historia a sus posibles reinterpretaciones hermenéuticas. Expresar opiniones sobre el cristianismo y la religión hoy de forma competente supone conocer que el cristianismo tiene hoy nuevas hermenéuticas y no se reduce a una repetición escolástica medieval.

1) Lo primero que llama la atención es la causa de que las declaraciones de Hawking se vean como algo sorprendente y un “escándalo”. En esta situación están Hawking mismo, los periodistas que valoran sus afirmaciones y todos los creyentes que están todavía en una manera de pensar antigua (greco-romana). La razón de la sorpresa y del escándalo es muy simple: es la tesis de que el cristianismo (y las religiones) afirman que la razón natural (avalada por la ciencia y la filosofía) muestra con certeza absoluta (o metafísica en la terminología escolástica) que la existencia de Dios es incuestionable.

En consecuencia, afirmar a Dios como real es el centro racional de toda existencia humana (teocentrismo). No es posible decir que Dios no existe si el hombre usa correctamente su razón. Por ello, afirmaciones generales y poco matizadas de Hawking como “el universo puede ser explicado sin Dios” o “Dios no existe”, son por sí mismas “transgresoras” del orden teocéntrico establecido por la tradición religiosa, tal como, al parecer, es entendido por Hawking mismo, por los periodistas que lo escuchan y por los creyentes “antiguos”.

2) Sin embargo, una hermenéutica moderna del cristianismo, representada ante todo por la teología de la ciencia, no asume hoy el teocentrismo que, por otra parte, y esto no se niega, ha sido propio de la filosofía cristiana durante siglos. El universo no impone a la razón la Verdad última e incuestionable de Dios, sino que se muestra a la razón como un enigma que deja al ser humano racional abierto a una inquietante incertidumbre metafísica. El enigma y la incertidumbre, propios de la cultura moderna, son pues posibles porque el universo podría ser entendido racionalmente (por la ciencia y por la filosofía) de acuerdo con una de dos hipótesis alternativas.

Si sólo hubiera una posibilidad de explicación, sin alternativa, no habría ni enigma ni incertidumbre. Pero este no es el caso porque la incertidumbre existe, tal como muestran la ciencia, la filosofía y el estado de las opiniones metafísicas que de hecho toman forma en nuestra sociedad. Decir que existe una incertidumbre y una alternativa, no significa que cada una de estas alternativas, o hipótesis sobre la verdad metafísica del universo, no cuente con argumentos a su favor, que no son valorados igual por teístas y ateos, y esto es obvio.

En este sentido, debe aclararse que reconocer que existe una incertidumbre racional que deja abiertas dos alternativas, no quiere decir que la existencia de Dios no pueda contar con argumentos racionales (científico-filosóficos) a su favor que hacen que la hipótesis teísta sea posible; pero no son argumentos que se impongan ya que deben ser asumidos por el individuo como una certeza racional libre. Lo mismo pasa con el ateísmo, pero en otro sentido.

3) De hecho, el cristianismo y las religiones, como habrán visto los lectores habituales de Tendencias21 de las Religiones en muchos artículos, se entiende mejor al reconocer que Dios ha querido crear un universo enigmático, que sitúa al hombre ante una incertidumbre metafísica última que es la base de la libertad. Dios ha querido crear un universo para la libertad, en que no impone su presencia al hombre de forma necesaria, y ese es el Dios del cristianismo.

4) En consecuencia, que Hawking (como otros muchos científicos) afirme que es posible explicar el universo sin Dios, es decir, que podría ser que el universo existiera como un universo puramente mundano, no debe extrañarnos. Esta afirmación sólo es “transgresora” para quienes tienen una mentalidad teocéntrica (bien sea el mismo Hawking, los periodistas o los cristianos “antiguos”). El cristianismo actual cuenta, sin embargo, con que el universo pueda ser descrito sin Dios (como hipótesis científico-filosófica viable, sometida a la valoración de cada individuo).

Por ello, no se extraña de que Hawking considere que el universo “podría” ser entendido sin Dios. La forma en que Hawking valora su ateísmo (o la de otros autores) es indiferente. Hace años defendía un universo acordeón que existe eternamente pasando de un big bang (singularidad) a un big cranch. A partir del libro de 2010 The Grand Design Hawking defiende la existencia de una metarrealidad en la que se producen cuasi-infinitos universos, todo ello entendido en el marco de la Magic-T o teoría de supercuerdas.

5) Por consiguiente, Hawking tiene todo el derecho, avalado por la estructura racional del universo creado por Dios, para entender que existe una alternativa metafísica sin Dios. Puede decir, por tanto, que “Dios no existe” (siempre que entienda: “tengo la opinión racional, avalada hipotéticamente por la ciencia y la filosofía, de que Dios no existe”. Su ateísmo puede ser asumido libremente como posibilidad abierta por la estructura del universo. Sin embargo, no sería correcto decir: “la ciencia (y la filosofía) demuestran con certeza absoluta que Dios no existe”, o decir también, “la alternativa teísta en la explicación del universo no es viable”.

Esto no lo dice Hawking, pues sabe perfectamente que entender la viabilidad de una explicación atea y asumirla (por ejemplo en su caso), no significa que se haya demostrado que Dios no existe y que otros no pudieran concebir argumentos de que existiera. De hecho es una evidencia sociológica que muchos científicos y filósofos saben en esencia lo mismo que Hawking, lo valorar de forma diferente y son manifiestamente teístas.

6) Lo que, en efecto, dice Hawking en The Grand Design es que si la teoría de multiversos llegara a confirmarse como real (que no lo está) entonces se tendría una imagen del universo que no necesitaría a Dios para explicarse. Todo parece dar a entender que su posición en STARMUS no ha variado. De hecho, en la actualidad, la teoría de multiiversos es sólo una especulación lógica formal de la física teórica que no tiene evidencias experimentales, ni parece que pudiera llegar a tenerlas.

La teoría de supercuerdas, por otra parte, está cada vez más criticada, como se ha visto hace poco en Leo Smolin, y se ha comentado en otros artículos de Tendencias21. ¿Existen multiversos que van emergiendo de acuerdo con juegos de valores previstos en la Magic-T? Existirían como posibilidad lógica, y esto ya es mucho; pero no como algo que podamos decir que en realidad existe. Lo que hoy sabemos, avalado por evidencias empíricas, no va más allá del “modelo cosmológico estándar” y de la “teoría estándar de partículas”.

Este modelo está todavía lleno de dudas e imprecisiones y no impone ni el teísmo ni el ateísmo. El descubrimiento del bosón de Higgs no ha sido el último paso y esperamos que en los próximos años pueda conocerse con mayor precisión, entre otras cosas, la naturaleza del campo de Higgs que permea la totalidad del universo. En resumidas cuentas, hoy por hoy, el universo es un enigma que nos sume en la incertidumbre metafísica porque nos deja ante las dos grandes hipótesis que han estado presentes en los últimos siglos de modernidad: el teísmo y el ateísmo.

7) Aunque el plato fuerte de STARMUS , sobre todo en relación a la cuestión de Dios, ha sido Stephen Hawking, también ha hecho acto de presencia Richard Dawkins con su habitual crítica radical de Dios y lo religioso. También se ha hecho de Dawkins una valoración global en Tendencias21 de las Religiones. Su aportación en STARMUS ha sido muy concreta: lo más probable es que haya vida en otros planetas y esto produciría un problema para las creencias religiosas.

La verdad es que no es así. La posibilidad de vida extraterrestre ha sido ponderada ya por teólogos cristianos y no parece que pudiera suponer un problema para las creencias religiosas o cristianas. Hemos tratado ya cuestión en Tendencias21 de las Religiones. No queremos alargar más este artículo con estas consideraciones.

8) ¿Cuál es entonces la valoración de STARMUS desde el punto de vista de las creencias religiosas? Se intuyen algunas consideraciones inmediatas: se ha tratado de una voz monocorde (sólo el punto de vista de una parte); las opiniones han sido poco precisas y matizadas en entrevistas periodísticas, pero se han tocado temas de gran trascendencia metafísica; sin embargo, se han mantenido en una difusa penumbra las diferencias entre las opiniones personales (de Hawking o Dawkins) y la objetividad científica; pero lo que de hecho ha trascendido en grandes titulares periodísticos ha sido el slogan “la ciencia dice que Dios no existe”, pero esto es un gran fraude intelectual que hasta el mismo Hawking se vería obligado a matizar; por tanto, puede decirse que lo que el gran concierto de pseudo rock-científico de STARMUS ha conseguido es seguir contribuyendo a consolidar socialmente que “lo políticamente correcto” es decir que se es ateo, o, al menos, agnóstico, pero que lo religioso no hay por donde tomarlo.

Muchas gentes que no saben ni ciencia ni filosofía, incluso que apenas tienen formación intelectual o cultural, entenderán, por obra de los “media”, que en su ambiente no pueden hablar de Dios porque es “políticamente incorrecto” hacerlo, aunque, en el fondo de sus conciencias, estén abiertos al enigma del universo y a la posibilidad de que su verdad última fuera Dios. Pero hay que decir con fuerza que esta imposición mediática y social es un fraude intelectual que, en el fondo, elimina la libertad de los individuos, imponiéndoles un universo de pseudo-certezas “ateas”, cuando en realidad estamos en un universo de profunda incertidumbre metafísica. A muchos hombres de nuestro tiempo se les está contando una “trola” (pseudo-ciencia) que cercena y corta una parte muy importante de las decisiones existenciales que pertenecen a su libertad personal.

Artículo elaborado por Leandro Sequeiros y Javier Monserrat, coeditores de contenidos de Tendencias21 de las Religiones.

Las religiones se enfrentan a la rebelión de las mujeres

La teología feminista aboga por que la mujer asuma su pleno protagonismo en las religiones modernas


“Las religiones nunca se han llevado bien con las mujeres. Siempre han sido las grandes perdedoras”, según el teólogo Juan José Tamayo Acosta. En el cristianismo, aunque en la época patrística se valoró su dignidad en la iglesia y existen figuras femeninas importantes, también predominan los criterios discriminadores en relación a la mujer. Tamayo plantea cinco tesis para analizar y profundizar en esta circunstancia, que revisaremos en el presente artículo. Por su parte, la teología feminista actual trata de reivindicar de forma radical la condición plena de la mujer como ser humano, en ningún caso inferior a la condición del varón. Por María Dolores Prieto Santana.


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Imagen: marc morvant. Fuente: PhotoXpress.
Imagen: marc morvant. Fuente: PhotoXpress.
La presencia y el papel de la mujer en la historia de las diversas religiones es algo histórico que, como tal, se sale de la especulación para verse sólo como una simple constatación de cuanto realmente ha pasado.

La falta de reconocimiento de la mujer en las religiones no sólo dependió de las mismas religiones, sino del carácter primitivo de las sociedades antiguas; aunque nunca puede olvidarse que las religiones formaban también una parte sustancial de esas mismas culturas y contribuyeron a modelarlas.

La teología feminista actual trata de reivindicar de forma radical la condición plena de la mujer como ser humano, en ningún caso inferior a la condición del varón como ser humano. La teología feminista, por una parte, denuncia la infravaloración del papel de la mujer en el pasado, las formas en que se mantiene todavía en el presente y aboga para que la mujer asuma su pleno protagonismo en las religiones modernas…

Una de las tendencias sociales emergentes en el siglo XXI es la del progresivo “empoderamiento” (permítaseme el anglicismo) de las mujeres en nuestra sociedad, tanto en el barrio rico del planeta como en el tercer mundo. También este proceso está presente en las tradiciones religiosas, tanto de raíces cristianas como en los demás monoteísmos.

En junio de 2013, el profesor Juan José Tamayo Acosta, Director de la Cátedra de teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid, ha intervenido con una conferencia en la Escuela de Teología Feminista de San Salvador. Esta Escuela tiene un ambicioso programa que se desarrollará de julio a diciembre de 2013. Este programa está estructurado en torno a tres núcleos fundamentales: Historia de la Teología Feminista; Derechos Humanos de las mujeres, un compromiso ético y teológico; sexualidad y Corporalidad.

En estas páginas de Tendencias21 de las religiones hemos publicado recientemente un artículo sobre su intervención en el foro social de Túnez. La conferencia pronunciada por Juan José Tamayo el 28 de junio de 2013 versó sobre reflexiones sobre las mujeres en las religiones y la teología feminista. De ella se han hecho eco diversas publicaciones. Creemos de interés presentarla a nuestros lectores para que tengan ocasión de intercambiar sus puntos de vista.

Para Tamayo, “esta conferencia, de carácter introductorio, analiza críticamente la actitud de las religiones hacia las mujeres y pone las bases para una teología feminista de la liberación elaborada a partir de las categorías de la teoría feminista: género, patriarcado, autonomía, subjetividad, pacto entre mujeres, violencia de género, etc.”

Como se indica en la cabecera de este artículo, el autor propone cinco tesis, cinco formulaciones generales sobre la situación general de las mujeres en el marco de las tradiciones religiosas. Evidentemente, es simplificador querer abarcar todas las mujeres y todas las tradiciones religiosas. Pero en esta simplificación, aunque siempre mutiladora, resaltan más las grandes tendencias sociales de fondo implicadas en esta problemática. Son una muestra de la tendencia constante e imparable a establecer un digno papel para la mujer en el protagonismo histórico, y en especial de las religiones.

1. Las mujeres son las grandes olvidadas y perdedoras de las religiones

Esta es la primera tesis que propone el profesor Tamayo. Tal vez excesivamente asertivo, pero que luego matiza y justifica. La primera constatación empírica, de acuerdo con los datos de la sociología, es que “las mujeres en las religiones no son reconocidas como sujetos morales: se las considera menores de edad que necesitan guías espirituales varones que les conduzcan por la senda de la moralidad, les digan lo que es bueno y lo que es malo, lo que pueden y no pueden hacer, sobre todo en materia de sexualidad, de relaciones de pareja y en la educación de sus hijos. Las normas morales a cumplir por las mujeres –alejadas, cuando no contrarias, la mayoría de las veces, a las orientaciones igualitarias de los fundadores y fundadoras- son dictadas por los varones, que se las imponen como de obligado cumplimiento”.

Mucha carga de profundidad tiene esta afirmación. Ello nos lleva a una cuestión ya abordada por Tendencias21: la herencia de la sociedad patriarcal todavía latente en el neolítico tardío. Sigue el texto: “en el imaginario patriarcal religioso, influido por los clérigos, imames, rabinos, lamas, gurús, pastores y maestros espirituales, las mujeres son consideradas tentadoras, ligeras de conducta, amorales, etc. Esa imagen se ha elaborado a partir de determinados textos de algunos libros sagrados escritos en lenguaje patriarcal, considerados válidos en todo tiempo y lugar, y leídos con ojos fundamentalistas y mentalidad misógina”.

Hay una segunda constatación sociológica que apoya la tesis de la deficiente relación de las tradiciones religiosas con las mujeres: “Las mujeres casi nunca son reconocidas como]i sujetos religiosos. En no pocas religiones la divinidad suele ser masculina y tiende a ser representada sólo por varones. De lo que Mary Daly concluye, creo que certeramente: “Si Dios es varón, el varón es Dios”. Así, los varones se sienten legitimados divinamente para imponer su omnímoda voluntad a las mujeres y el patriarcado religioso –Dios, en definitiva- legitima el patriarcado en la sociedad. Precisamente porque sólo los varones pueden representar a Dios, sólo los varones pueden acceder al ámbito de lo sagrado, al mundo divino, entrar en el sancta sanctorum; subir al altar, ofrecer el sacrificio, dirigir la oración comunitaria en la mezquita, presidir el servicio religioso en las sinagogas (con algunas excepciones)”.

“Ser cura es cosa de hombres”

Sobre el problema (para algunas teólogas feministas sustancial y para otras accesorio e incluso anecdótico) prosigue: “sólo los varones pueden ser sacerdotes en la Iglesia Católica, imames en el islam y rabinos en el judaísmo ortodoxo, sin que haya texto sagrado alguno que excluya a las mujeres. En la Iglesia católica la ordenación sacerdotal de mujeres es considerada delito grave al mismo nivel que la pederastia, la herejía, la apostasía y se castiga de manera más severa que la pederastia: con la excomunión.

La oración comunitaria de los viernes presidida por mujeres es calificada de profanación de lo sagrado. En la Iglesia católica, las mujeres pueden consagrar su vida a Dios, pero, en razón de su sexo, no pueden representar a Dios. En las mezquitas las mujeres suelen estar separadas de los hombres -¿para no contaminar?-, son colocadas en la parte superior tras una celosía, e incluso a veces tienen que entrar por una puerta distinta de la de los hombres”.

“Las mujeres no son sujetos teológicos”

La tercera constatación que justifica el maltrato que las tradiciones religiosas hacen a las mujeres, prosigue Tamayo: “Las mujeres difícilmente son reconocidas como sujetos teológicos. Las instituciones religiosas suelen poner a las mujeres todo tipo de trabas para el estudio y la docencia de la teología, para la interpretación de los textos sagrados, para la reflexión sobre la fe, etc. Y cuando deciden u osan pensar la fe y hacer teología desde sus experiencias de sufrimiento y de lucha, e interpretar los textos de sus respectivas religiones desde la propia subjetividad, desde sus experiencias vitales, suelen ser acusadas de entrar en un terreno que no les corresponde y de caer en el subjetivismo. ¡Como si los varones no lo fueran en sus lecturas e interpretaciones! En la mayoría de las religiones la teología está escrita con caracteres masculinos”.

Además, “La organización de las religiones se configura la mayoría de las veces patriarcalmente: todos los sacerdotes católicos y todos los imames son varones; el Dalai Lama es varón; la mayoría de los rabinos y de los lamas son hombres. Por ello, las religiones bien pueden definirse como perfectas patriarquías. Hay, con todo, honrosas excepciones en las iglesias de tradición protestante, que ordenan pastoras, sacerdotisas y obispas a las mujeres. Práctica que debería generalizarse para terminar con la discriminación de género en el acceso a los ministerios ordenados”.

La quinta constatación sociológica de que las religiones no valoran a las mujeres es que “las mujeres acceden con dificultad a puestos de responsabilidad en las comunidades religiosas. El poder suele ser detentado por varones. A las mujeres les corresponde acatar las órdenes. Lo que tiende a justificarse por el discurso androcéntrico de las religiones apelando a la voluntad divina: es Dios quien encomienda el poder y la autoridad a los varones. En el caso del cristianismo, se apela a Jesús para cerrar el paso a la ordenación sacerdotal de las mujeres”.

Tamayo corrobora esta afirmación con lo que afirma Benedicto XVI en el libro-entrevista con el periodista Peter Seewald: no es que no queramos ordenar a las mujeres sacerdotes, no es que no nos guste. Es que no podemos, porque así lo estableció Cristo, que dio a la Iglesia una figura con los Doce y, después, en sucesión con ellos, con los obispos y los presbíteros (los sacerdotes). En otras palabras, que sólo ordenó sacerdotes a hombres.

El conferenciante se pregunta: “¿las iglesias cristianas, cada vez más numerosas, que ordenan a mujeres y les reconocen funciones sacerdotales y episcopales, están transgrediendo el mandato de Cristo o aplican en sus comunidades el principio evangélico y democrático de igualdad entre hombres y mujeres?”

Los datos bíblicos son expresivos: “con la Biblia cristiana en la mano y desde una hermenéutica de género hay que decir: a) que lo que pone en marcha Jesús de Nazaret no es una Iglesia jerárquico-patriarcal como la actual, sino un movimiento igualitario de hombres mujeres; b) que Jesús de Nazaret no ordenó sacerdotes ni a hombres ni a mujeres.

Todo lo contrario: eliminó el templo como lugar de culto proponiendo como alternativa la adoración “en espíritu y en verdad”. El cristianismo, como dijera lúcidamente Díez-Alegría, es una religión ético profética, no ontológico-cultural. Con la historia de la Iglesia en la mano y las investigaciones arqueológicas puede afirmarse que durante varios siglos las mujeres ejercieron funciones sacerdotales y episcopales. ¿No es la historia, para la Iglesia, “maestra de la vida”?”

Las formas múltiples de exclusión de las mujeres

Pero existe otra constatación sociológica más grave aún: para Tamayo, apoyado en los datos del Instituto de la Mujer del gobierno de España, muestra “las religiones legitiman de múltiples formas la exclusión de las mujeres de la esfera pública, de la vida política, de la actividad intelectual, del campo científico, y limitan sus funciones al ámbito doméstico, a la esfera de lo privado, a la educación de los hijos e hijas, a la atención al marido, al cuidado de los enfermos, personas mayores, etc. Cualquier tipo de presencia de las mujeres en la actividad política o social es considerado ajeno a la “identidad femenina” (¿?) y un abandono de su verdadero campo de operaciones, que es el hogar., con la consiguiente culpabilización. A lo sumo defienden que la mujer pueda realizarse en el hogar y en el trabajo, lo que no se aplica a los hombres”.

Como conclusión de todo lo dicho, se puede afirmar que: “La mayoría de las religiones niegan a las mujeres el reconocimiento y el ejercicio de los derechos reproductivos y sexuales:

- Las mujeres no son dueñas de su propio cuerpo, que es controlado por los confesores, directores espirituales, esposos, etc.

- A las mujeres no se les permite planificar la familia: deben tener los hijos y las hijas que Dios quiera, los que Dios les mande, no los que ellas libremente decidan.

- No pueden ejercer la sexualidad fuera de los límites impuestos por la religión (matrimonio, heterosexualidad). La práctica de la sexualidad fuera del matrimonio o con personas de otro sexo es prohibida y condenada expresamente.

- Son consideradas impuras por la menstruación.

- Si deciden interrumpir el embarazo, incluso ateniéndose a la ley, son acusadas de pecadoras y criminales y se pide para ellas incluso penas de cárcel. En la condena y criminalización del aborto coinciden los líderes religiosos, por ejemplo, del catolicismo y del islam.

- Las mujeres no pueden utilizar métodos anticonceptivos, porque eso implica poner obstáculos a la vida”.

2. Las religiones han ejercido distintos tipos de violencia contra las mujeres

Tras esta primera tesis, la segunda (apoyada en la primera) va todavía más lejos: las religiones y la violencia. Esta cuestión, ya desarrollada por Martha Nussbaum (ver Tendencias21) a su irracionalidad, sigue muy presente en la sociedad. Según Tamayo, “los textos sagrados dejan constancia de ello. Justifican pegar a las mujeres, lapidarla, ofrecerlas en sacrificio para cumplir una promesa y para aplacar la ira de los dioses, dejarlas encerradas en casa hasta que se mueran, imponerles silencio, no reconocerles autoridad, no valorar su testimonio en igualdad de condiciones que a los varones, etc. Las prácticas religiosas vienen a ratificarlo. A las mujeres no se les reconoce la presunción de inocencia, sino que se las presume culpables mientras no se demuestre lo contrario. Son ellas las que caen en la tentación y tientan a los varones, y por eso merecen castigo”.

Las mujeres, puertas de Satanás

Algunos textos de los llamados Padres de la Iglesia –por referirnos a los ámbitos cristianos- son tremendos: consideran a las mujeres “la puerta de Satanás” y la “causa de todos los males”. Un teólogo tan influyente en el cristianismo como Agustín de Hipona llega a afirmar que la inferioridad de la mujer pertenece al orden natural. Otro teólogo tan decisivo en la teología cristiana como Tomás de Aquino define a la mujer como “varón imperfecto”.

Lutero habla de las mujeres como inferiores de mente y cuerpo por haber caído en la tentación y afirma que las mujeres han sido creadas sin otro propósito que el de servir a los hombres y ser sus ayudantes. Esto son hechos históricos atestiguados.

La violencia de los hombres de Iglesia contra las mujeres, incluidos los santos como Agustín de Hipona, es descrita con toda su crudeza y realismo en una escena de la novela de Jostein Gaarder, Vita brevis, que recoge la carta dirigida por Floria Emilia a Aurelio Agustín, con quien había vivido en concubinato doce años:

“Una tarde, cuando habíamos compartido de nuevo los regalos de Venus, te volviste de pronto airado hacia mí y me golpeaste. ¿Recuerdas que me golpeaste? ¡Tú, precisamente tú que antaño fuiste un respetable profesor de Retórica, me pegaste brutalmente porque te habías dejado tentar por mi ternura! Sobre mí recayó la culpa de tu deseo... Obispo, pegaste y gritaste porque me había convertido de nuevo en una amenaza para la salvación de tu alma. Cogiste una vara y me golpeaste de nuevo. Pensé que querías acabar con mi vida porque eso hubiera sido para mí lo mismo que castrarte. Pero yo no temía por mi vida, sólo estaba destrozada, tan decepcionada y avergonzada de ti que recuerdo claramente que deseé que me mataras de una vez” [Jostein Gaarder, Vita brevis. La carta de Floria Emilia a Aurelio Agustín, Siruela, Madrid, 1997, pp. 112-113].

Tras relatar la agresión con pelos y señales, Floria comenta que no fue a ella a quien golpeó Agustín, sino a Eva, a la mujer, y le recuerda, citando a Publio Sirio, que quien se comporta injustamente con una persona, amenaza a muchas personas. Al final de la carta le confiesa al obispo de Hipona con justificado dramatismo: “Siento escalofríos porque temo que lleguen tiempos en los que las mujeres sean asesinadas por hombres de la Iglesia de Roma" (p. 126).

Y sigue planteado una pregunta escalofriante: “Pero, ¿por qué se las habría de matar, honorable obispo? Porque os recuerdan que habéis renegado de vuestra propia alma y atributos, pensáis. ¿Y en favor de quién? En favor de un Dios, decís, en favor de Él que ha creado el firmamento que os cubre y la tierra sobre la que viven las mujeres que os dan a luz” (pág. 126-127).

La antigua compañera de Agustín dice a los hombres de Iglesia que, si Dios existe, los juzgará por los placeres a los que han dado la espalda y por negar el amor entre hombre y mujer. Floria Aurelia termina la carta comunicando al obispo que si fue él quien se ocupó de hacerle llegar sus Confesiones para que se bautizara, no le va a dar esa satisfacción.

Desde luego, estos textos impresionan. Pero, desgraciadamente reflejan lo que probablemente ha sido la historia y una forma de ver a la mujer que todavía pervive en la mente de algunos.

3. Sin embargo, las mujeres son las más fieles seguidoras de las religiones

La tercera tesis del profesor Juan José Tamayo en la conferencia pronunciada en junio en San Salvador es que, a pesar de todo, las mujeres siguen siendo las más fieles seguidoras de las religiones. ¿Se trata de síndrome de Estocolmo? Sigamos el hilo del conferenciante: “Hay quienes hablan de que la orientación femenina hacia la religión es innata, más aún, genética, que las mujeres son por naturaleza más crédulas y, por eso, son más asiduas a las actividades religiosas. Ninguna investigación genética lo demuestra. Se trata de un estereotipo cuyo objetivo es someter a la mujer a las restrictivas y represivas orientaciones religiosas. Quienes así piensan, se olvidan de que tradicionalmente ha sido a las mujeres a quienes más se ha inculcado el sentimiento religioso. Se trata, por tanto, de un proceso inducido, que responde a una determinada educación y aprendizaje”.

Y concluye: “Las mujeres son las mejores transmisoras de las enseñanzas religiosas a sus hijos en la familia y a los niños y niñas en los espacios religiosos a través de la educación religiosa. Ellas son también las que mejor reproducen la organización patriarcal y la ideología androcéntrica y las que más practican las religiones”. ¿Nos encontramos en un callejón sin salida? ¿En un proceso delicadamente trazado de dominación?

Imagen: NLPhotos. Fuente: PhotoXpress.
Imagen: NLPhotos. Fuente: PhotoXpress.
4. Rebelión de las mujeres

Pero no todas las mujeres son así. Crece el sentimiento profundo de rebelión de las mujeres, incluso en el islam, contra esa situación. “En las últimas décadas – prosigue Tamayo - asistimos a una auténtica rebelión de las mujeres en el ámbito de las religiones, tanto a nivel personal como colectivo, tanto en el interior de las religiones como en la sociedad”. Esta rebelión se detecta, a nivel personal, transgrediendo conscientemente las normas y orientaciones en materia de sexualidad, relaciones de pareja, planificación familiar, opciones políticas, etc.

En el interior de las religiones, hay rebelión de las mujeres creando movimientos y asociaciones de mujeres que ejercen su libertad de organización y funcionan autónomamente al margen de los varones e incluso enfrentadas con las autoridades religiosas. Hay quienes piensan que la rebelión de las mujeres será el factor determinante que fuerce al Islam a salir de su fundamentalismo histórico.

Hay rebelión social, participando activamente en los movimientos feministas y en las organizaciones sociales como expresión de la convergencia en las luchas por la emancipación de las mujeres y como forma de comprometerse con los sectores más vulnerables de la sociedad. Concluye Tamayo que “la rebelión de las mujeres dentro de las religiones constituye uno de los hechos mayores y de más profunda significación en la historia del fenómeno religioso, que tiene importantes repercusiones políticas y sociales.

Supone un avance en la lucha por la emancipación de las mujeres y por la liberación de los marginados y excluidos. Por eso la rebelión feminista de las mujeres creyentes debe contar con el apoyo de los colectivos y las personas religiosas, pero también con el de todos los ciudadanos y ciudadanas comprometidos en la lucha por la emancipación de los pueblos sometidos a las distintas formas de opresión. La indignación de las mujeres creyentes constituye la respuesta a la situación de indignidad en que son situadas en el seno de la mayoría de los sistemas de creencias, de las religiones y de los movimientos espirituales”.

5. Teología feminista

La rebelión de las mujeres y de los colectivos de mujeres en la sociedad y en el seno de las organizaciones y tradiciones religiosas se expresa hoy en la construcción social de un pensamiento teológico propio.

“Fruto de esta rebelión – dice Tamayo - ha surgido una nueva manera de vivir y de pensar la fe religiosa desde la propia subjetividad de las mujeres en las diferentes religiones, sobre todo cultivada por mujeres: la teología feminista, que:

a) Parte de las experiencias de sufrimiento, de lucha y de resistencia de las mujeres contra el patriarcado y sus diferentes manifestaciones.

b) Recupera la memoria de las antepasadas que trabajaron por avanzar la historia hacia la libertad de los oprimidos y por la emancipación de las mujeres contra todo tipo de discriminación.

c) Reescribe la historia de las religiones desde la perspectiva de género dando voz y protagonismo a las mujeres silenciadas por el patriarcado religioso.

d) Utiliza las categorías de la teoría de género para analizar críticamente las estructuras patriarcales y los discursos androcéntricos de las religiones y proponer una teología alternativa que contribuya a la emancipación de las mujeres en todos los ámbitos de su existencia”.

Teología feminista global e interreligiosa

La teología feminista no es una teología regional que se ocupe temáticamente de cuestiones relativas a las mujeres, ni que interese solo a las mujeres y sea elaborada por mujeres. Se trata de una teología: a) fundamental, que intenta dar razón de la fe en Dios no sometida al modelo divino patriarcal y en el seguimiento de Jesús conforme al movimiento igualitario de hombres y de mujeres que decidieron seguirle; b) de la liberación, que quiere contribuir a la salvación de todos los oprimidos y a la transformación de las estructuras religiosas del dominio masculino; c) crítica, que recurre a los métodos histórico-críticos y a la teoría feminista y utiliza una hermenéutica de la sospecha para leer los textos fundantes de las religiones en perspectiva de género. La hermenéutica de la sospecha que se extiende también a las traducciones e interpretaciones, en su mayoría hechas desde presupuestos andro-antropo-céntricos; d) que reconoce a las mujeres como sujetos religiosos, morales y teológicos, como interlocutoras directas de Dios sin la mediación de los varones y portadoras de gracia y salvación. Las teologías feministas están desarrollándose en la mayoría de las religiones.

A la revolución feminista, la primera de carácter pacifista de la historia, el patriarcado responde con la violencia de género. A la teología inclusiva de género, muchas religiones responden con la exclusión de las mujeres.

Todas estas son ideas desarrolladas por el profesor Juan José Tamayo en su conferencia en El Salvador en junio de 2013. Son, sin duda, una nueva ocasión para ver cómo reflexiona la teología feminista y para que nosotros mismos nos propongamos una reflexión crítica personal.

Conclusión

Concluimos con las mismas palabras del conferenciante: “En el siglo XIX las religiones perdieron a la clase obrera porque se colocaron del lado de los patronos que los explotaban y condenaron las revoluciones sociales que luchaban por una sociedad más justa y solidaria. Los trabajadores dieron la espalda a las religiones porque se sintieron traicionados por ellas, alejándose, la mayoría de las veces, del mensaje igualitario y solidario de los orígenes. En el siglo XX las religiones perdieron a los jóvenes y a los intelectuales por sus posiciones filosóficas y culturales integristas, alejadas de los nuevos climas de la modernidad. Si continúan por la senda patriarcal por la que ahora caminan, en el siglo XXI las religiones perderán a las mujeres, hasta ahora sus mejores y más fieles seguidoras. Sin la clase trabajadora, sin los jóvenes, sin los intelectuales y sin las mujeres, las religiones habrán llegado a su fin. Y no podrán echar la culpa de su fracaso a nadie. Ellas mismas se habrán hecho el harakiri". (Para una profundización de estas ideas, cf. Juan José Tamayo. Otra teología es posible. Pluralismo religioso, interculturalidad y feminismo, Herder, Barcelona, 2012, 2ª ed., especialmente el capítulo “Revolución feminista en la teología", pp. 213-265).


María Dolores Prieto Santana, educadora y antropóloga. Colaboradora de Tendencias21 de las religiones.